La ayuda para Chile
Sábado 13 de Marzo de 2010 00:16 - 1901 Lecturas.

Escribe Mariana Hernández, en repuesta a algunas voces en desacuerdo con la ayuda que la Argentina ha brindado y seguirá brindando al vecino país, tras los dolorosos momentos sufridos.


Luego del trágico terremoto que azotó al vecino país de Chile, se han oído a través de diversos medios de comunicación voces en desacuerdo con la ayuda que nuestro país está brindando a nivel nacional y local.

 

Los dos argumentos más fuertes que estas personas sostienen son, por un lado, que Chile nos “traicionó” durante la guerra de Malvinas proporcionando información y apoyo logístico a Inglaterra, y por otro, que Argentina tiene demasiados problemas sociales como para estar solidarizándose con otro país.

Ante el primer argumento, quisiera llamar a la reflexión para que entre todos evitemos mezclar el resultado de malas decisiones políticas con el pueblo de ese país. Si bien es cierto y repudiable que Chile haya ayudado a nuestro enemigo en 1982, hay que destacar que esa acción, fue decidida por un gobierno determinado. Dicho gobierno, era  a la vez dictatorial,  y también dejó tristes consecuencias para el pueblo chileno y una herida que demorará en cerrarse. Torturas, persecución, y una profunda desigualdad social fueron el saldo que dejó el mismo régimen que ayudó a Margaret Thatcher. No hay razón entonces para negarle ayuda al país hermano: no por algo que pasó hace ya mucho tiempo y no por algo que fue solo una lamentable decisión de Pinochet. ¿Por qué los niños que hoy están sufriendo las calamidades de este desastre natural, tienen que pagar por los errores cometidos en el pasado? No hay que olvidarse tampoco que la guerra de Malvinas ya era desde el principio una mala decisión del gobierno argentino.

El segundo argumento, sostiene que nuestro país tiene muchos problemas socioeconómicos como para ayudar a otro. Aquí considero, que Chile no es un país tan lejano al nuestro como para verlo tan ajeno. Además de ser limítrofe, fue libertado por un hombre argentino que tenia como objetivo la libertad de los pueblos americanos, más allá de lo que después se convertiría en fronteras.

Ambos países están en las puertas del bicentenario y comparten una fuerte similitud cultural e histórica. Somos hermanos puesto que llevamos la misma sangre, la misma mezcla entre el europeo y el nativo, las mismas raíces americanas.

Latinoamérica ha llegado a un punto en la historia que demuestra la importancia de la unidad entre sus países ante las amenazas de las potencias mundiales. Debemos comprender que no podemos aislarnos, para así poder ser fuertes ante las vicisitudes que puedan presentársenos, ya sean naturales, políticas o económicas. Hay que fomentar los lazos de hermandad, algo que no solo tiene que hacer el Gobierno nacional, sino también nosotros como ciudadanos.

Por último, recordemos antes que nada que todos somos seres humanos.

 

Mariana Hernández
Lic. en Comunicación social (desarrollando tesis)

La ayuda para Chile
 

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