Banner

Más Comentarios Interactivos

Banner
Subí tu foto !

Buscar en B2000

Banner
Banner
Bahía Blanca
Miércoles 11 de Julio de 2012 15:31 - 7130 Lecturas.

bahiaUna nueva entrega de Realidad, ficción e imaginación, de Nora Blok de Pecchia especial para B2000 presenta Bahía Blanca, la última novela de Martín Kohan. ”Ninguna persona que yo conozca ha dicho jamás nada bueno de Bahía Blanca”, comienza la historia.



La última novela de Martín Kohan (nació en Ciudad de Buenos Aires en 1967), “Bahía Blanca”, cuya edición es de marzo 2012, es mucho más que una novela de amor, como declarara su autor en numerosas entrevistas.

Una historia que ubica en esta ciudad con un comienzo como el siguiente: ”Ninguna persona que yo conozca ha dicho jamás nada bueno de Bahía Blanca”, con un particular personaje protagonista, Mario Novoa. Profesor porteño -que huye a la puerta de la Patagonia- para realizar una investigación sobre Ezequiel Martínez Estrada. Una historia lineal; pero que exige ir más allá de la construcción del personaje protagonista y de los otros pocos que sostienen la arquitectura novelística.

Ofrece, en este sentido, numerosas pistas que no sólo la hacen entretenida, sino que provocan desafíos intelectuales para arribar al sentido desplazado en otros lugares, en términos kafkianos.

Así, en una organización de la historia que se encuadra en el formato diario, Mario Novoa enuncia, después de siete años de divorcio, “el marido de mi mujer” mostrándose con ello como un ser neurótico, sin dudas; y que justifica su huida, como investigador de la universidad de la ciudad de Buenos Aires, con pocas cosas y un bolso llamativo que no se atreve a abrir, generándose con ello una de las numerosas intrigas en el lector.

“Mi mujer”, Patricia Weschler, a quien reencontrará en el plúmbeo catálogo de los clientes de la ciudad (guía telefónica) y ese tropiezo, sin resistencias por parte de ella, los llevará a la ciudad de Bahía Blanca en un viaje inesperado y – por momentos- absurdo- con algunos “sin retornos”  y diálogos que los ilustran. Antes de que ello ocurra, numerosas “escenas” nos irán mostrando una cara masculina y un diseño narrativo que habrá que desentrañar.

El formato “diario”, por su parte, es una elección en la que se puede detectar cierta influencia de Kafka. Kafka escribía un Diario para volver a leer los enlaces que no ha visto al escribirlo y, en todo caso, no narra para acordarse, sino para hacer visible lo vivido. Y, en esta novela, algo semejante ocurre.

Asimismo,  la inserción de  algunas inquietudes del género literario electo, como por ejemplo, “esta recurrencia tan visible de la palabra pero expresa la importancia que tienen en la novela el conflicto como tal y el principio de contradicción. Nada se  dice sin que contenga un “pero”, lo que viene a manifestar la neta conflictividad que se da entre el personaje y el mundo, la lucha interior del propio personaje, sus cambios repentinos de opinión y sentimientos, lo muy contradictorio de su carácter”  perfilan a Mario Novoa, sin  fingidas opacidades y predican otras cosas.

Personaje principal que se instala en la ciudad con una intención clara: acallar voces, deshacerse de la obsesión, evadirse de los tormentos; pero una y otra vez –a través- de pesadillas recurrentes, el secreto bien guardado se insinúa y del feroz león se libera, si se despierta.

Un animal aparece en sus persistentes sueños que remite a una de sus tantas simbologías. Con sus garras le impone que nada será fácil. Es más, soñar que se es atacado por un león indica –según algunos expertos en dilucidar su significado- que tiene muchos obstáculos que sortear y que debe resistir, de todas maneras,  la fuerza que impulsa a la destrucción.

A través de su vecino, de la señorita del Ciber, algunas calles importantes de la ciudad de Bahía Blanca y sus paseos por Ingeniero White –por otra parte- logra una tregua que puede permitirse por esa intrincada personalidad que posee y con ellos puede sostener ese cese de hostilidades que lo atraviesan.

A su vez, como ocurre en este género, el “Secreto” aparece como uno de los tantos temas propuestos.  Puestos a mirar que hay detrás de él encontramos que, en sentido etimológico,  deriva de scernere que significa “poner aparte”, “esconder” y es lo que tratará de hacer  con movimientos y lógicas sigilosas Mario Novoa.

A pesar de él mismo, lo confiará y recibirá una mínima ayuda de ocultación de prueba y, en este sentido, aunque el poseedor del secreto colabore, la duda queda por lo que los une y desune y si logrará aferrarse al universo de las apariencias  Ernesto Sidi, su “presunto” amigo.

Sin embargo, alteran su mundo nuevo, en una ciudad descripta en la que se subrayan las creencias que de ella se tienen,  el encuentro con ese viejo amigo y asombra su confianza; pero tiene su por qué.
Otro indicio  a tener en cuenta es su sostenido gusto por el boxeo y cómo estudia y releva cada uno de los movimientos de sus contrincantes e incluso cuando conversa por teléfono con su madre, determinada respuesta sobre este tema a ella la tranquiliza, pese a un seudo-abandono que siempre se manifiesta en lacónicas quejas o ardides verbales que se intercambian, ejemplo de ello es la referencia a Mike Tyson que deja a ambos tranquilos.

Sin embargo, desde un personaje de quien sólo sabemos que es estudiante de una maestría quien se comunica con el protagonista por medio de correos electrónicos recibiremos una pista fundamental. El punto de la comunicación es Crimen y castigo de Dostoievski. No sin enfado contestará cada uno de esos correos.

Hay puntos de convergencia y otros disímiles; pero -en ellos- el lector va infiriendo que este episodio no es casual y que a la manera del autor ruso, el narrador hace una aclaración sustantiva: “Dostoievski es un escritor de escenas: lo señala Nabokov”.

Otros correos electrónicos del alumno de la Maestría nos permita dilucidar que la inscripción de esta novela es ficción e imaginación, con numerosos elementos de análisis y conceptos de una fuente segura: Teoría Literaria.

Valga un último ejemplo: “Que no hay nada que no pueda revertirse, ningún hecho que pueda deshacerse, cosa alguna que impida del todo que alguien logre volverse atrás.

El alumno dice: “Raskólnikov no tiene sentimiento de culpa. Lo que lo lleva a decirlo todo no es para nada un impulso a la confesión, sino un impulso a la narración”. Señala, además: “lo que quiere no es confesar su  culpa, lo que quiere es contar su narración.”

De todos modos, la palabra “narración” viene del latín “gnarus” (conocedor, experto), que a su vez viene de una raíz sánscrita, “gnâ”, que significa “conocer”. Si conocimiento y experiencia se enlazan, lo obvio es subrayar que esta narración no es sino un modo particular de organizar el pensamiento y el conocimiento.
En todo caso Kohan, como profesor de Teoría literaria, no abandona sus conocimientos y trae a la novela referencias que colaboran en entender o comprender (dependerá de cada lector) a un personaje que fundamentalmente no siente culpa y logra la impunidad, dado –también- el contexto en que suceden determinados hechos en nuestro país. Sucesos que ocurren y tienen una vida efímera en los medios de comunicación y que la población comenta, archiva o envía al olvido.

Lo de fugaz en los medios se comprende, pues como señala Pascual Serrano en ellos se utilizan filtros como unos mecanismos a través de los cuales se determina lo que es noticia o no; lo que los especialistas llaman, en todo caso, agenda setting.  Una agenda construida desde la habilidad de los medios para decirle a la gente lo qué debe pensar, aunque no qué debe pensar. Tras ello, inteligentemente, se oculta el personaje.

De allí que el hecho que involucró a Mario Novoa haya persistido un tiempo y después se abandonó casi porque dejó de ser singular y penetró en el ámbito de uno más en la crueldad que –por habitual- deja de asombrar y, en todo caso, habla de una sociedad argentina particular, actual.

Instalarse en la Laguna de Monte hermoso puede ser interpretado como la obligatoriedad de situarse en estado de distracción el que entrenará la mirada del lector para realizar variadas suposiciones,  como por ejemplo, suponer si será capaz de reconstruir una nueva vida o  si seguramente volverá a sus interminables disquisiciones y obsesiones.

Finalmente, Martín Kohan con esta novela, aparentemente sencilla, nos remite a lo que señalara Roland Barthes en “Mitologías”:”Nuestra búsqueda debe estar encaminada a lograr una reconciliación de lo real y de los hombres, de la descripción y de la explicación, del objeto y del saber” y a ella se la puede transitar desde distintos ángulos nada despreciables.

Bahía Blanca
 

Pronóstico del clima en Bariloche