Memoria del desierto
Domingo 19 de Febrero de 2012 11:20 - 3552 Lecturas.

Calama-foto1Cada pueblo construye su memoria colectiva. En el desierto, entre la ciudad de Calama y el oasis de San Pedro hay 26 columnas y una cruz. Son vestigios de los años en que en Chile reinó el Terror de Estado. "En la inmensidad del desierto el memorial parece aún más cruel pero nunca tanto como lo fueron las acciones que recuerda", invita Hans Schulz desde Crónicas.


 

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Un memorial en el desierto

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Las 26 columnas que recuerdan a las víctimas de la Caravana de la Muerte del año 1973

Entre la ciudad de Calama y el oasis de San Pedro están las 26 columnas. Son vestigios de la memoria residual de los años en que en el país vecino reinó el Terror de Estado. En la inmensidad del desierto el memorial parece aún más cruel pero nunca tanto como lo fueron las acciones que recuerda. Dice el diario El Mercurio de Calama del 20 de noviembre de 2011 bajo el titular de “Entregan a familiares restos de ejecutados políticos”: “Durante el mes de octubre del año en cuestión – 1973 - , hasta Calama llegó un escuadrón militar que con posterioridad fue conocido como la Caravana de la Muerte, quienes dejaron un saldo de 26 víctimas, las que perecieron ejecutadas en el desierto el 19 de octubre de 1973. La mayoría eran dirigentes sindicales, el más joven, José Saavedra González de tan sólo 17 años.” (1)

En otro apartado interior del mismo diario que reza “El duelo eterno de los familiares de los detenidos desaparecidos” cuenta detalles de la interminable búsqueda de los restos por parte de los familiares a lo largo y ancho de los alrededores de Calama. “Y así empezamos con las búsquedas, calladamente, salimos sin nada de andar, escondiéndonos partimos nomás. (…) Nos íbamos a la pampa días enteros. (…) Tú levantabas el teléfono y te decían: “te voy a matar”. (…) Tú salías a la calle y tenías un letrero de frente y uno en la espalda. Los vecinos que en ese tiempo salían a la tarde a tomar fresco te veían y cerraban las puertas, te quedabas sola en la calle, tú caminabas y cerraban las ventanas. (…) Estamos igual que cuando empezamos, o sea, el hecho de tener un huesito, un pedacito cuando se llevaron a una persona completa.”

Según la crónica periodística ya se han identificado 12 de los 26 “ejecutados políticos” del desierto. Las dificultades para la identificación se basan en que si bien los asesinatos ocurrieron en el año 1973, en el año 1975 y para desaparecer los restos definitivamente los cuerpos fueron desenterrados y arrojados al mar en una operación militar encubierta llamada “retiro de televisores”.

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Calama, Memorial de las víctimas de la “Caravana de la muerte”

Viajar es conocer el mundo, es decir sus paisajes y su gente. Bajo su eternos cielo azul, Atacama, con su desierto, sus volcanes y salares, sus tesoros arqueológicos, sus minas y la diversidad cultural de sus habitantes es fascinante. Recorrerla es siempre un desafío. Como sucede en todos lados, a veces lo que encontramos no es sólo belleza sino la memoria del horror. Tal es el caso del memorial que recuerda años oscuros y hechos de extrema crueldad. Es bueno que esté allí aunque nadie lo promueva. Nos dice que el horror y la brutalidad están en todos lados. Advierte. Es parte de la historia, la parte que muchos ignoran o prefieren olvidar. Pero como rezan las palabras que encabezaban la ceremonia de los familiares: “Estoy en tu memoria, soy parte de tu historia”.

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Hans Schulz
B2000 / Crónicas

(1) En el año 1989 la periodista chilena Patricia Verdugo había publicado un libro llamado “El zarpazo del puma” en referencia al helicóptero Puma que utilizó la sombría comitiva del General de brigada Sergio Arellano Stark, jefe del grupo y delegado de Pinochet, para cometer los crímenes. El libro se puede descargar de la Red en versión PDF.

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