El lector Hernan F. Terrens procura superar ciertos cortocircuitos para avanzar por el bien de Dina Huapi. Rescata a algunos dirigentes pero critica duramente a otros. Así y todo, cree es posible dialogar y dejar atrás algunas rispideces.
Cuando todos quieren gobernar
Desde hace un tiempo tengo el gusto de conocer al actualmente Concejal por Convocatoria Vecinal de Dina Huapi, Néstor Callegari, partido al que me encuentro afiliado. Recientemente en un medio local se dio a conocer un comunicado del cual no participamos ni adherimos.
Es cierto que la humildad es una característica del Sr. Callegari, justamente por eso tiene la predisposición para tolerar situaciones totalmente ilógicas dentro del propio Concejo y no solo por parte de alguno de sus pares, sino por quien debería desempeñar una tarea especifica que no es la de cadete o sec personal. Sé por el mismo Callegari que pidió disculpas por la forma en que se dirigió, pero no por el contenido del mensaje, dado que mantiene la postura de no despilfarrar los fondos públicos con pagos retroactivos ni justificados, entre otras muchas cuestiones que pueden observarse del presupuesto del Concejo y de lo que hemos girado copia al tribunal de cuentas para su conocimiento e intervención si así correspondiera.
Atento a esto se han iniciado actuaciones a fin de determinar si hubo un manejo irregular de fondos por parte de algún funcionario del Deliberante como así también un comunicado concordando con nuestra observación referente a que una remuneración retroactiva y superior a $5000 para la asesoria Legal del Concejo es como mínimo excesiva. Espero que en algún momento se identifique quien es el autor del comunicado ya que intenta involucrar sin decirlo a Callegari a través de un profunda reflexión en un acuerdo el cual no existe dada la nula predisposición del Sr. Rojas al diálogo y no por falta de voluntad de parte nuestra ya que en ningún momento accedió siquiera a permitir un secretario Ad Honoren para Callegari, no respeta la organización interna de las comisiones, entre otras cuestiones de observar.
Entiendo que el acto de “profunda reflexión” debería hacerlo otra persona y darse cuenta que fue elegido para un rol que no es el de Intendente o Lumbrera de la sociedad Dinahuapense, sino legislar. En algunas oportunidades la política en Dina Huapi se asemeja a lo patético que es la política en la argentina, tratando de llevar cada sector agua para su molino y no sumando los esfuerzos en función del bien común durante el periodo de gobierno y dejar la campaña para el momento específico y no todo el tiempo.
Es lamentable ver como se preocupan más por desprestigiar al otro, para no perder vigencia y seguir en el ranking No es comprensible desde ningún punto de vista que quienes han sido candidatos sean quienes tienen palabras descalificadoras o tratan de jugar con la ironía (aunque sin suerte dado que la ironía es difícil de utilizar) hacia quienes hoy son funcionarios electos, la ironía es un juego dialéctico que generalmente se vuelve en contra de quien lo utiliza.
No es necesario pero aclararemos que un proyecto de ordenanza sobre terrenos baldíos, veredas, espacios verdes, etc. etc. fueron presentados en el concejo deliberante hace mas de ocho meses y lamentablemente estuvieron como se dice comúnmente cajoneados habría que preguntarle el motivo al máximo responsable del concejo deliberante el Sr. Rojas actual presidente del concejo (ex colaborador de Cobarrubia durante años, ex afiliado de Convocatoria Vecinal , ex simpatizante del PPR, actualmente sin ideología definida) y a la Sra. Maison , Sec. Administrativa del Concejo (anteriormente postulada a Sec. Legislativa, puesto al que declino por no considerarse capacitada y nombrada como Sec. Administrativa ), asistente del presidente del concejo, no informo que ya existía un proyecto de ordenanza sobre baldíos entre otros muchos, ya que la Sra. Maison no se cansa de decir que es afiliada al PPR .
También es necesario que se sepa que para tantas ordenanzas a tratar, es necesaria la ampliación del ejido ( por una gran cantidad de motivos difícil de especificar en forma sinteticca ), tema traído a Dina Huapi por el Sr Lueiro y Cobarrubia y despreciado por el Sr. Rojas, por una serie de razones incongruentes con un proyecto de ciudad viable, lógico y creíble, por lo tanto existe una falta de lógica entre lo que se dice y lo que se hace difícilmente comprensible.
Considero necesario para el bien de nuestra localidad que los esfuerzos se unan, que no utilice tiempo y esfuerzo solo para desprestigiar al otro y esto lo digo tanto por propios como por ajenos. Creo que el tiempo de campaña va a llegar no es necesario vivir en campaña o realizar esfuerzos individuales que aunque validos son generalmente poco fructíferos. Es una convicción que tengo que contamos con gente honrada y capaz con vocación de servicio como son: Cobarrubia, Danloy, Callegari, Schimfle, Dominick, Gallardo, Benitez, Balseiro , entre tantos y por desgracia también hay de los otros. (al que le quepa el sayo que se lo ponga). Y deben entender que hacer política, no es hacer para perpetuarse o para llegar, es legislar, controlar, administrar y gestionar para la gente, no para un partido o una persona.
Estoy completamente convencido que si nos juntáramos a charlar café de por medio veríamos que son mas las coincidencias que nos unen que las diferencias que nos podrían separar y esa es mi propuesta Obviamente existen personas con las que no he podido encontrar un punto de coincidencia por su falta de compromiso, principios, fundamentos y por sobre todo su falta de palabra. Dina Huapi es como un chico que esta creciendo, y creo que con pautas, ejemplos y compromiso, puede ser uno de los mejores lugares para nuestros hijos, sino lamentablemente será mas de lo que nos rodea, “falta de planificación, ambición, incapacidad y soberbia entre otras muchas cosas”.
Extiéndase como una invitación a dialogar y sumar y no una agresión, quizás las palabras toman el significado que cada uno le quiera o le conviene dar, por eso es necesario aclarar esto, para que no entremos en una discusión inútil por los dichos de uno o de otro.