La crisis del radicalismo
Viernes 20 de Enero de 2012 20:59 - 2843 Lecturas.

Escribe Ricardo Almonacid, militante de la Unión Cívica Radical para plantear su punto de vista sobre la actual situación del partido, luego de las últimas derrotas electorales en Río Negro y Bariloche. Sugiere crear una "comisión provisoria" para elegir nuevas autoridades "y tomar el bastión real y dogmático de la verdadera Unión Cívica Radical". 


En mi carácter de militante de la UCR hago saber, y dejo constancia ante la misma, tengo a disposición mi renuncia al lugar que ocupo en el comité UCR San Carlos de Bariloche. No porque me aleje del partido, sino  por el vacío institucional que dejaran en evidencia los últimos resultados electorales, quedándonos  entre otras cosas, sin espacio físico donde debatir,  dialogar,  consensuar acuerdos que generen movimiento e institucionalidad a la vida partidaria.

Tomo la decisión de hacerlo público, ya que no he tenido respuesta, ni presencia  alguna de quienes ocupan un lugar en la mesa del comité.

A esta altura de la historia democrática, deberíamos saber que un comité le pertenece a los militantes,  al pueblo, y no a un grupo de políticos.  La institución se refleja a través de los comités donde se debería;  planificar,  elaborar  todo tipo de políticas, y formación de nuevos dirigentes, para  bien de la comunidad con sentido de unidad, vocación y progreso.

Con mis años de militancia considero, la voluntad moral que se deje libre los espacios inutilizados, para forjar nuevas ideas y renovar el aire político que llevaran adelante los nuevos cambios  que merece la política partidaria.

Sería conveniente crear una comisión provisoria para así elegir nuevas autoridades, y tomar el bastión real y dogmático de la verdadera Unión Cívica Radical, un partido nacional de moral y amplitud democrática que desde 1890 ha marcado fuertes trazos en la historia nacional.

Somos Un partido de base, de plataformas en pos fortalecer el programa democrático, el cual en un todo, estamos inmersos… Plantearse hoy una oposición de progreso y orden cualitativo es nuestra responsabilidad,   como así también manifestar ante ustedes  el compromiso con el deber cívico/ciudadano.

En la arena política, esta el valor  y el trabajo casto de la militancia, es ahí donde se encuentra y convive lo técnico, la capacidad, y la destreza.  Es  donde se lucha  pacíficamente en pos de la libertad y la garantía que se pretende inhibir ante los pseudos discursos que empobrecen la realidad.

La inhibición de necesidades básicas constitucionales, es moneda corriente en la pseudocia y en la fortaleza de las alianzas que han debilitado lo intrínseco de la ideología. Nos hemos quedado en los discursos, en las concertaciones y demás chácharas, en lugar de gobernar para la gente.

Es triste, muy lamentable y les diría que hasta demagógico, que esa dirigencia que pretende seguir ocupando  superfluos lugares de insensatas costumbres, no se hayan manifestado a través de un plan político de gobierno, después de la fría realidad que nos toco vivir días atrás con la desaparición física del líder provincial.

-Nos hemos puesto a pensar,  el quiebre institucional que enmarco a nuestra provincia?, De la realidad que nos dejó estupefactos y en el absorto  por el  vacio institucional… Hemos considerado  equilibrar esta verdad, con la realidad política actual?

Desde mi humilde lugar de militante, pero haciendo valer mis derechos cívicos, acentuar una postura que he extraído en la lectura de las personas.

Pedirles a los Sres. Gobernantes que antes de tomar una significativa  y consecuente decisión política, escuchen al pueblo…

Tal vez, no se esta en contra de la minería ni los recursos que esto “debería” aportar a  la economía de la región.

Tal vez le decimos no a los métodos nefastos de destrucción, a las malas políticas, a los procedimientos improcedentes que deja altos costes sociales, a la destrucción del suelo y los recursos que deben servir y salvaguardarse para las próximas generaciones…

Tal vez le decimos no a los oligopolios a los monopolios, a la entrega de la soberanía.

Pero Lo bueno de estas discrepancias, Sres. Dirigentes, que los Barilochenses estamos tomando fuerte conciencia de nuestros recursos, de lo que nos pertenece y lo que debe prosperar.

Tal vez en la empatía  social  encuentren material suficiente de lo que es legitimidad, conciencia y garantía de políticas bienestar.

Un gobernante para estar en sincronía con la gente debe saber que para gobernar necesita un plan, donde lo austero y lo sustentable son materia aprobada por la civilización pensante. Donde los órganos de control tengan sentido de responsabilidad administrativa.

La estructura social no se toca, no se toca el trabajo y la dignidad porque destruye la base piramidal de la sociedad,  y con ello la  equidad que sustenta la vida institucional “La Familia”.

No se toca el suelo sin una planificación acorde con la verdad e información, con estudios sustentables para el aprovechamiento de los recursos,  y la recuperación del mismo.

No se puede gobernar, Sr. Gobernador, arrastrando una anomia, sino quizás al cabo y al tiempo, mudaremos los gobernantes sin desterrar la hegemonía.


Ricardo Almonacid
Militante UCR Bariloche

La crisis del radicalismo
 

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