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Spíndola, al sur
Lunes 11 de Mayo de 2009 00:00 - 6732 Lecturas.


El poeta patagónico Jorge Spíndola, visita desde Trelew la sección que edita y compila todos los lunes la escritora y poeta Graciela Cros. "Toda piedra bajo el agua brilla más, ahora sobre esta mesa no parecen tan bonitas es verdad. Pero aún guardan la memoria del agua, el rumor del río arrastrando piedras en su lecho", escribió alguna vez de paso por río Azul.

UNA DE POETAS
Hoy Jorge Spíndola (1961)

 

VAMOS GRANDES

vamos grandes ya no dan ganas de andar gritando por las calles
dan ganas de decirles las cosas en la cara
dan ganas de jugar y jugar con palabras como lobo con sol lomo rojo todo vos sos solo
dan ganas de sentarse a silbar una canción

vamos grandes cada día
asociamos el olor de las lavandas con ciertos pasillos largos vistos en la infancia
a los que debimos haber entrado haber entrado haber entrado
hasta el fondo donde había
una luz tenue perfumada 
y el inicio de una escalera cuyo final ahora desconocemos

vamos tiernos a la noche
nos detenemos ante la salida de la luna y pensamos en el mar
tenemos una sala llena de imágenes rojas  escenas de amor y de furia
tenemos imágenes de la lluvia/   el tacto de la lluvia
una noche caían relámpagos en la ruta ¿te acordás?
El rostro asombrado de los hijos se iluminaba por un instante

vamos grandes me doy cuenta
puedo mirar desde los acantilados sin miedo de caer
puedo abrir los brazos sin abrirlos puedo
cruzar el océano sin caer

ciertos olores de tu cuerpo
me recorren o acarician  alta mar que lleva y trae
la otra noche me empujabas a ciertas costas inasibles
donde el mar cae con furia
restingas donde sólo aves y más aves detrás de una niebla sobre el agua

vamos grandes nos reímos más
lloramos más    cantamos más
el otro día te pusiste a llorar pensando en cómo estarán los hijos
unas pocas lágrimas grandes salieron doliendo de adentro de tus ojos
de los ojos fuertemente llorando como un cid que alejaran de su patria
y te abracé   y tenías el olor de los duraznos

vamos grandes han muertos algunos amigos
no sientas frío sentí mentol   decía joselo
algunos hijos se han ido lejos y conocen calles que jamás nosotros
mandan mensajes de texto diciendo que amanece y tqm

a veces pienso con menos dolor en la muerte
el invierno que pasó vi flamencos en bandada
pasaron volando sobre las lagunas
vi sus alas frágiles y aéreas alejándose hacia el este

aves migratorias que van y vienen por el mundo
pájaros que han visto mi pequeño mundo desde el aire
les ofrezco mi respeto
yo vi sus silenciosas y rosadas patas
hundidas en el agua como estacas de nubes emplumadas

vamos grandes
me doy cuenta por ciertos gestos de cansancio, a estas horas
las palabras tropiezan en la boca
en su lugar queda un soplo de aire o viento

mejor me pongo a silbar otra canción.

                                                                   ( a marisa barrientos
                                                                      a la memoria de josé luis jara)

JEREZ VOLCADO

te digo que soy viejo

yo era pez
un pez espada de perfil
siempre yéndose
yo era un pez espada
navegando adentro de una roca
mi mar es una piedra oscura.

Cuando era pez
vivía en el cielo negro
de una piedra gaseosa
y había un túnel en el fondo
había un barco siempre lejos.

Después me puse chico
niño de hombre
me puse a deshacer a pelotazos
el portón de la casa de mi abuela
le pegué tantas patadas
que le hice un agujero
y nos fuimos con mi perro

y hacía frío
afuera del agujero del portón
de la casa de la madre
que criaba pájaros y los soplaba
hacia el favor del viento.

Resbalaba
yo resbalaba sobre calles escarchadas
con agujeros en los zapatos
mi perro caimán
lamía mi alma agujereada
se comía la tierra de mis uñas.

Soy un hombre viejo

el viento ahora ronca
una vez quebró un poste de luz
delante de mis ojos
y cayeron los cables con pájaros
electrocutados
no había luz
eso fue cuando era niño de hombre

porque otra vez
yo andaba en el agua
y era una manzana salada
una manzana verde de mar
hecha polvo en el oleaje
espuma de manzana
lamiendo las orillas de la tierra.

Te digo que soy un hombre viejo

cómo será ser nada
cómo será esa nada
que rodea nuestra vidas

soy viejo
ya lamí el himen fosforescente
ya soplé con tus pezones margaritas
ya deshojé la punta de tu leche

y he vuelto a dormir adentro de un ombligo

ya sé que para volar
hay que arrancarle la piel a una doncella.

Dame un trago de jerez
y un beso
tus pies son tan delicados/
me los bebería de un solo trago.

Y ahora la lluvia,
te digo que soy viejo,
la lluvia lava las mentiras

cae sobre los cementerios
y deja como nuevas las tumbas
y las cruces
la lluvia es buena para el pelo

la lluvia moja el mar en este instante

hacen el amor la lluvia con el mar?
Nacen hijos  de ese amor?
Hombres de agua que calmarán la sed
que hay en este mundo?

Ahora mismo soy un niño viejo
adentro de una piedra
mirando llover y llover
sobre el lomo de los siglos

no sé
tomemos otro trago de jerez.

SOPLA

suave rumor y a veces golpes
estremecidas chapas
soplan su suave llanto

aullaba mi perro en esas noches
el cerco de chapas crujía
con un hilo más agudo

arena en la boca de esas noches

latas volando por una pampa interminable
baldes de lata en semicírculos
golpeando los bordes de la casa

exhalación interminable/
oxígeno del mundo 

sopla como un mar en la memoria
sopla aún el suave llanto
y las hojas de los sauces se agitan como sombras
verdes sombras de otro verde más lejano

cuándo tocaremos el fondo de tu tristeza

exhalación interminable/
oxígeno del mundo 

sopla en mi tu suave llanto

SENTADA ARRIBA DE MIS CHAPAS

(monólogo de eufemiai)

tres días y tres noches arrastramos las chapas de un pozo de petróleo abandonado,
no las robamos, se las pedimos al gobierno para hacer este rancho y los corrales.

Tres días y tres noches arrastramos esas chapas viejas
arañando el lomo pelado de los cerros
el viento iba bailando encima de nosotros.

juan bautista que en paz descanse me dijo que en la noche
era mejor que durmiéramos encima de las chapas
 - así no las vuela el infeliz.

Esa noche en los cerros soñé que me rajaba volando
y entresueños no me soltaba de mi chapa
andábamos arriba en lo oscuro como esos brujos

juan bautista pasaba volando y yo le gritaba
aterricemos en el mar
sigamos nuestra marcha navegando.

¡las cosas que una sueña!
Cuando desperté tenía la garganta seca y todavía estábamos de noche

el viento bailaba su malaquín en el faldeo de los cerros
tu abuelo era un bulto tapado de arena/
parecíamos esas momias.

Me quedé callada y lo dejé dormir,
el hombre estaría reventado,
respiraba con un resuello grueso de animal.

Me quedé ahí sentada oyendo el viento
como triste

estábamos en ese borde que ahora le dicen el balcón del paraíso
donde una ve el mar mezclado con el cielo

al rato empezó a clarear
yo veía el mar sentada arriba de mis chapas.

LA MATA DE LOS MARDONES
(bar el refugio)

iba volando esa mata
a los tumbos
enredada de sí misma
andaba la loca

iba venía por la calle
de una punta
a la otra de los ojos 
y en repente tropieza con
el poste y ahí quedó

en la puerta del bar
paró la loca

a contraluz se le notaban
las variaciones subidas de amarillo

desprendida de adónde vendría
tan inconsciente ahí adentro de su ruedo

vino como soplo de aire un remolino qué le digo
y entró al bar nomás mi mata loca

en delante del mostrador quedó como sedienta

era una bella mata usted la viera
un matorral de overas crenchas 
las clinas brillantes como una rubia despeinada

dele un vino a esa mata / le dije al gordo
dele un trago que siga chupando alguna cosa
seca de todo
salida de adónde
vendrá la pobre

tendrá frío la mata ajuera de su campo
 
los borrachos de este bar la miran extrañados
qué será de su cuerpo tan blando en lo cemento

qué lo tiró de las patas don mardones
qué manera de tomar a cuenta de esa mata

de adónde vendría la señora
tan bailarina por el campo no le digo?

ELOGIO DE LA LLUVIA

vendrá la lluvia y barrerá con todo
entrará en las calles y en los patios y en los ojos
mojará estos sauces llorones aplastados

qué alegría tendrán los ciruelos asfixiados de febrero
qué aroma devolverán las lavandas las lilas lilas
y las blancas lilas perfumadas

vendrá la lluvia y se llamará la lluvia
fresca agua con su velo transparente
vendrá la lluvia a levantarle los aromas a esta tierra

una vez vimos la luna calle abajo reflejada
y la lluvia era un camino de agua y luna

un breve olor a tomillos crecía entre nosotros
y éramos niños perfumados por la lluvia

ahora está chispeando  
y hay un río de nubes por el cielo

vendrá la lluvia volverá
a correr el velo de las cosas
se mojarán los cuerpos inocentes

todo el polvo de los árboles volverá al polvo de la tierra

los duraznos quedarán limpios y rojos esta noche

PIEDRAS DEL RÍO AZUL

tomá
te traje estas piedras
que recogí a orillas del río azul
algunas
estaban bajo el agua y brillaban más

toda piedra bajo el agua brilla más

ahora sobre esta mesa no parecen tan bonitas es verdad
pero aún guardan la memoria del agua
el rumor del río arrastrando piedras en su lecho

el agua que ahora corre en ese río no es el agua
que mojaba las piedras de esta mesa

con estas piedras del azul
te regalo la imagen de unas manos bajo el agua
mis dedos fríos desdibujándose en la corriente
mientras la sombra de la montaña crecía sobre el río

los árboles gigantes
el agua azul
el hombre ese que juntaba piedras en la orilla

todo lo que ves
caía adentro
del gran río de las sombras

(el viento soplaba su aria sobre
los pinos más altos)

tomá
te traje estas piedras mojadas de agua y sombra

ya sé que ahora no brillan tanto
tampoco la memoria es tan nítida

habrá detalles que se escapan como el río

CHOMÜNGEN/ EL OTOÑO

kalfu me decía mi abuela
y me traía flores de manzanas…
Elicura Chihuailaf

son las últimas uvas y los primeros membrillos
son las manzanas cayendo con las hojas
las cortinas de álamos remojadas en el río

los fresnos gigantes amarillos como velas encendidas en la noche

lorenzo quilaqueo me dice este chomüng de las hojas
anuncia el último ciclo del año
ya es tiempo de guardar los animales
protegerlos del rigor del frío

hay que volver a las rukas dice
a los lugares reparados para invernada

chomüngen es tiempo de calma/
el suelo se abriga con las hojas
la semilla sueña el árbol que vendrá

tiempo de encender el fuego y vivir las noches largas
de convivir adentro de las casas y volver a contar
los relatos antiguos a los hijos.

En noches como esta
la abuela eufemia preguntaba
por qué los árboles se desnudan para llegar al invierno

de qué hablan las raíces en el sueño de la tierra

nunca pude contestarle esas cosas
hay un lenguaje del mundo que olvidamos

los hombres volvemos a la tierra
sin saber muchas cosas de la tierra
ignoramos
y muchas veces hablamos sin respeto

ahora hay tantos reflejos y variaciones de amarillo
cómo haré para guardarlos en los ojos?

Cómo resistir el invierno sin la memoria del otoño

(en la ciudad el olvido es blanco como una helada)


UN INSTANTE FUERA DE JUEGO

tengo la imagen de un estadio de provincia
la cancha de arena contra el cerro
la medialuna del área fuera de escuadra
despintada

veintidós tipos ahí adentro jugaban un partido importante
por el campeonato regional

marcelino britapaja hizo un gol olímpico
en el preciso instante en que el viento
raspaba sobre el campo a ciento veinte kilómetros por hora

qué hacíamos mirando fútbol en el medio del tierral?
La arena voladora lijaba en las mejillas

la barra del club rodaba como un diablo envenenado

caíamos tablón a tablón
gritando qué golazo
gritándoselo en la cara a todo el cerro

hasta que una bandera gigante del club
se desplegó por toda la tribuna
y quedamos ahí adentro como felices en el silencio de no ver.

Un instante fuera de juego
un vientre blanco/

cálido era el mundo afuera de ese vendaval

ÍTACA

Ten siempre a Ítaca en tu memoria llegar a ella es tu destino…
Constantino Kavafis

cuando vuelves a ítaca no vuelves a ítaca exactamente porque ella no es la misma ni tú eres el de entonces. Cuando en sueños entras en la casa de la infancia y tu madre es esa mujer muy alta de espaldas en la luz, no vuelves a ningún sitio de esta tierra, sólo son reflejos, lumbres de una isla que navega y te busca a la deriva; ítaca entrando en sueños pregunta por tu nombre.

Hay noches en que esa isla recala en otros sueños. Entra en bares o en oscuras estaciones donde se emborracha de murmullos, de otras voces, pero jamás deja de soñarte. A veces ítaca encalla en mares aún ignorados por nosotros y entonces tienes sueños equívocos y errantes.

A veces ves en sueños el rostro de tu hijo y lo confundes con esa foto de tu abuelo: niño en blanco y negro que sonríe un mediodía de luz allá en las islas abandonadas por el hambre. Es sólo la imagen de tu abuelo o de tu hijo un día desconocido y olvidado para el mundo, menos para ti, que sabes que aunque olvidado en un cajón, hay otro instante de tu existencia más remota y luminosa.

Te despiertas sobresaltado algunas veces. Te sientas en la cama y ves o hueles el perfume de esa mujer que duerme a tu lado con una respiración tan suave como el tacto. Sientes que tal vez ella es como esa isla: sus sueños no te pertenecen. Un oscuro bosque de silencio se alza tras los párpados cerrados.

Te levantas, vas al día. Hay voces de gentes que se agitan, trabajas la tierra de otros, no tu tierra. Pides que no te pisen caminas por la cuerda, caras de clown en los semáforos. Bailas entras al almacén sin brújula navegas en un cyber. Mandas mensajes a telémaco, le dices que arde troya todavía y que anoche, justamente, te soñaste con una tripulación encantada cayendo en la garganta de caribdis.

Al final del día aún buscas algo en estas calles, el atardecer mancha todo el horizonte y en cierta nube crees adivinar alguna de sus formas. Por un instante estás a punto de recordarlo todo para siempre pero las costas de esa isla ya son otras. Sustancia desvanecida en la memoria.

Algunas noches sientes, sin embargo, que algo vuelve y navega en tu cabeza
la imagen morada del ciruelo florecido tras la escarcha.

Siempre regresas al patio de la infancia a calmar los ladridos de ese perro.


SOBRE EL AUTOR



JORGE SPÍNDOLA nació en Comodoro Rivadavia en 1961. Vive en Trelew.
Publicó:
Matame si no te sirvo: Editorial Último Reino 1994. Premio nacional Poesía XVI Encuentro de Escritores Patagónicos. Fondo Nacional de las Artes.

Calles laterales: Ediciones del Sur del Mundo 2002. Premio Fondo Nacional de las Artes. Obra Finalista (Mención de Honor) Premio Internacional de Poesía Festival de Medellín, Colombia, 2007).

Jerez Volcado. Editorial El Suri Porfiado, Buenos Aires, 2008.
Breve Antología Poética Personal, por el Plan Nacional de Lectura. Ministerio Educación de la Nación. Buenos Aires, 2007.

Participa de varias antologías como:
Antología de Literatura patagónica. Compiladora  Lic. Concha García. Editorial Maremoto, Málaga, España 2006.
Abrazo Austral, antología poética del sur de Argentina y Chile. Editorial Desde la gente, Buenos Aires, 2000.

Es ayudante de Literatura Latinoamericana en la Universidad Nacional de la Patagonia..
Fundador y Director de la Biblioteca Popular “Rodolfo Walsh”, de Trelew
Periodista cultural y docente de Lengua y Literatura.

Participó a  lo largo de su vida de diversas publicaciones independientes, tanto en Patagonia como en Buenos Aires y otras ciudades del extranjero.
En la década del 80 fundó, junto a otros, la hoja de poesía La mineta que marcó el ingreso de una nueva generación y de nuevas tendencia estéticas en la poesía argentina.

De regreso al sur, creó, junto a otros militantes socio culturales, el Encuentro de Culturas del Sur del Mundo, que reúne a artistas y trabajadores culturales del sur de Argentina y Chile.

Fundó el periódico Cultural Tela de Rayón en 1997, expresión de la pluralidad artística y cultural del sur del mundo, periódico que en su segunda etapa se divulgó como Suplemento Cultural en el Diario Jornada de Trelew. Despedido por la patronal por cuestionar despidos y censura de prensa del poder dasnevista, se encuentra en conflicto con ese grupo económico de la provincia del Chubut que arrebató los derechos intelectuales y materiales sobre ese medio.

Actualmente integra el Movimiento de Poesía Bajo los Huesos y el consejo editorial de La Costurerita, ediciones Suri Porfiado.Escribe en El extremo Sur, periódico independiente dirigido por el poeta Cristian Aliaga.

Ha realizado las muestras  de Arte:
 “Flores encontradas”/ Instalación de arte, literatura y arqueología urbana junto a Marisa Barrientos: MMAV: Museo de Artes Visuales. Universidad de la Patagonia.  Ceptur Comodoro Rivadavia, y otros sitios.
“Herramientas”/ Muestra plástica Homenaje a los trabajadores, junto a Marisa Barrientos MMAV.

En Teatro estrenó:
 “Óxido labial”: Obra basada en textos de su libro Calles laterales, junto al Grupo Pócima.  Sala Metateatro, Trelew y Teatrazo 2008. Teatro El Muelle, Puerto Madryn. Junto al grupo La Cofradía de los Locos, de Comodoro Rivadavia, estrenó Del nido al vuelo/ Arte por la  memoria, inspirada en la obra musical de Horacio Moscovici, con textos propios y de autores argentinos desparecidos por el Terrorismo de Estado en Argentina. Es papá de Luca, Camila y Nayla.


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