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 El poeta patagónico Jorge Spíndola, visita desde Trelew la sección que edita y compila todos los lunes la escritora y poeta Graciela Cros. "Toda piedra bajo el agua brilla más, ahora sobre esta mesa no parecen tan bonitas es verdad. Pero aún guardan la memoria del agua, el rumor del río arrastrando piedras en su lecho", escribió alguna vez de paso por río Azul.
UNA DE POETAS Hoy Jorge Spíndola (1961) 
VAMOS GRANDES vamos grandes ya no dan ganas de andar gritando por las calles dan ganas de decirles las cosas en la cara dan ganas de jugar y jugar con palabras como lobo con sol lomo rojo todo vos sos solo dan ganas de sentarse a silbar una canción vamos grandes cada día asociamos el olor de las lavandas con ciertos pasillos largos vistos en la infancia a los que debimos haber entrado haber entrado haber entrado hasta el fondo donde había una luz tenue perfumada y el inicio de una escalera cuyo final ahora desconocemos vamos tiernos a la noche nos detenemos ante la salida de la luna y pensamos en el mar tenemos una sala llena de imágenes rojas escenas de amor y de furia tenemos imágenes de la lluvia/ el tacto de la lluvia una noche caían relámpagos en la ruta ¿te acordás? El rostro asombrado de los hijos se iluminaba por un instante vamos grandes me doy cuenta puedo mirar desde los acantilados sin miedo de caer puedo abrir los brazos sin abrirlos puedo cruzar el océano sin caer ciertos olores de tu cuerpo me recorren o acarician alta mar que lleva y trae la otra noche me empujabas a ciertas costas inasibles donde el mar cae con furia restingas donde sólo aves y más aves detrás de una niebla sobre el agua vamos grandes nos reímos más lloramos más cantamos más el otro día te pusiste a llorar pensando en cómo estarán los hijos unas pocas lágrimas grandes salieron doliendo de adentro de tus ojos de los ojos fuertemente llorando como un cid que alejaran de su patria y te abracé y tenías el olor de los duraznos vamos grandes han muertos algunos amigos no sientas frío sentí mentol decía joselo algunos hijos se han ido lejos y conocen calles que jamás nosotros mandan mensajes de texto diciendo que amanece y tqm a veces pienso con menos dolor en la muerte el invierno que pasó vi flamencos en bandada pasaron volando sobre las lagunas vi sus alas frágiles y aéreas alejándose hacia el este aves migratorias que van y vienen por el mundo pájaros que han visto mi pequeño mundo desde el aire les ofrezco mi respeto yo vi sus silenciosas y rosadas patas hundidas en el agua como estacas de nubes emplumadas vamos grandes me doy cuenta por ciertos gestos de cansancio, a estas horas las palabras tropiezan en la boca en su lugar queda un soplo de aire o viento mejor me pongo a silbar otra canción.
( a marisa barrientos a la memoria de josé luis jara) JEREZ VOLCADO te digo que soy viejo yo era pez un pez espada de perfil siempre yéndose yo era un pez espada navegando adentro de una roca mi mar es una piedra oscura. Cuando era pez vivía en el cielo negro de una piedra gaseosa y había un túnel en el fondo había un barco siempre lejos. Después me puse chico niño de hombre me puse a deshacer a pelotazos el portón de la casa de mi abuela le pegué tantas patadas que le hice un agujero y nos fuimos con mi perro y hacía frío afuera del agujero del portón de la casa de la madre que criaba pájaros y los soplaba hacia el favor del viento. Resbalaba yo resbalaba sobre calles escarchadas con agujeros en los zapatos mi perro caimán lamía mi alma agujereada se comía la tierra de mis uñas. Soy un hombre viejo el viento ahora ronca una vez quebró un poste de luz delante de mis ojos y cayeron los cables con pájaros electrocutados no había luz eso fue cuando era niño de hombre porque otra vez yo andaba en el agua y era una manzana salada una manzana verde de mar hecha polvo en el oleaje espuma de manzana lamiendo las orillas de la tierra. Te digo que soy un hombre viejo cómo será ser nada cómo será esa nada que rodea nuestra vidas soy viejo ya lamí el himen fosforescente ya soplé con tus pezones margaritas ya deshojé la punta de tu leche y he vuelto a dormir adentro de un ombligo ya sé que para volar hay que arrancarle la piel a una doncella. Dame un trago de jerez y un beso tus pies son tan delicados/ me los bebería de un solo trago. Y ahora la lluvia, te digo que soy viejo, la lluvia lava las mentiras cae sobre los cementerios y deja como nuevas las tumbas y las cruces la lluvia es buena para el pelo la lluvia moja el mar en este instante hacen el amor la lluvia con el mar? Nacen hijos de ese amor? Hombres de agua que calmarán la sed que hay en este mundo? Ahora mismo soy un niño viejo adentro de una piedra mirando llover y llover sobre el lomo de los siglos no sé tomemos otro trago de jerez. SOPLA suave rumor y a veces golpes estremecidas chapas soplan su suave llanto aullaba mi perro en esas noches el cerco de chapas crujía con un hilo más agudo arena en la boca de esas noches latas volando por una pampa interminable baldes de lata en semicírculos golpeando los bordes de la casa exhalación interminable/ oxígeno del mundo sopla como un mar en la memoria sopla aún el suave llanto y las hojas de los sauces se agitan como sombras verdes sombras de otro verde más lejano cuándo tocaremos el fondo de tu tristeza exhalación interminable/ oxígeno del mundo sopla en mi tu suave llanto SENTADA ARRIBA DE MIS CHAPAS (monólogo de eufemiai) tres días y tres noches arrastramos las chapas de un pozo de petróleo abandonado, no las robamos, se las pedimos al gobierno para hacer este rancho y los corrales. Tres días y tres noches arrastramos esas chapas viejas arañando el lomo pelado de los cerros el viento iba bailando encima de nosotros. juan bautista que en paz descanse me dijo que en la noche era mejor que durmiéramos encima de las chapas - así no las vuela el infeliz. Esa noche en los cerros soñé que me rajaba volando y entresueños no me soltaba de mi chapa andábamos arriba en lo oscuro como esos brujos juan bautista pasaba volando y yo le gritaba aterricemos en el mar sigamos nuestra marcha navegando. ¡las cosas que una sueña! Cuando desperté tenía la garganta seca y todavía estábamos de noche el viento bailaba su malaquín en el faldeo de los cerros tu abuelo era un bulto tapado de arena/ parecíamos esas momias. Me quedé callada y lo dejé dormir, el hombre estaría reventado, respiraba con un resuello grueso de animal. Me quedé ahí sentada oyendo el viento como triste estábamos en ese borde que ahora le dicen el balcón del paraíso donde una ve el mar mezclado con el cielo al rato empezó a clarear yo veía el mar sentada arriba de mis chapas. LA MATA DE LOS MARDONES (bar el refugio) iba volando esa mata a los tumbos enredada de sí misma andaba la loca iba venía por la calle de una punta a la otra de los ojos y en repente tropieza con el poste y ahí quedó en la puerta del bar paró la loca a contraluz se le notaban las variaciones subidas de amarillo desprendida de adónde vendría tan inconsciente ahí adentro de su ruedo vino como soplo de aire un remolino qué le digo y entró al bar nomás mi mata loca en delante del mostrador quedó como sedienta era una bella mata usted la viera un matorral de overas crenchas las clinas brillantes como una rubia despeinada dele un vino a esa mata / le dije al gordo dele un trago que siga chupando alguna cosa seca de todo salida de adónde vendrá la pobre tendrá frío la mata ajuera de su campo los borrachos de este bar la miran extrañados qué será de su cuerpo tan blando en lo cemento qué lo tiró de las patas don mardones qué manera de tomar a cuenta de esa mata de adónde vendría la señora tan bailarina por el campo no le digo? ELOGIO DE LA LLUVIA vendrá la lluvia y barrerá con todo entrará en las calles y en los patios y en los ojos mojará estos sauces llorones aplastados qué alegría tendrán los ciruelos asfixiados de febrero qué aroma devolverán las lavandas las lilas lilas y las blancas lilas perfumadas vendrá la lluvia y se llamará la lluvia fresca agua con su velo transparente vendrá la lluvia a levantarle los aromas a esta tierra una vez vimos la luna calle abajo reflejada y la lluvia era un camino de agua y luna un breve olor a tomillos crecía entre nosotros y éramos niños perfumados por la lluvia ahora está chispeando y hay un río de nubes por el cielo vendrá la lluvia volverá a correr el velo de las cosas se mojarán los cuerpos inocentes todo el polvo de los árboles volverá al polvo de la tierra los duraznos quedarán limpios y rojos esta noche PIEDRAS DEL RÍO AZUL tomá te traje estas piedras que recogí a orillas del río azul algunas estaban bajo el agua y brillaban más toda piedra bajo el agua brilla más ahora sobre esta mesa no parecen tan bonitas es verdad pero aún guardan la memoria del agua el rumor del río arrastrando piedras en su lecho el agua que ahora corre en ese río no es el agua que mojaba las piedras de esta mesa con estas piedras del azul te regalo la imagen de unas manos bajo el agua mis dedos fríos desdibujándose en la corriente mientras la sombra de la montaña crecía sobre el río los árboles gigantes el agua azul el hombre ese que juntaba piedras en la orilla todo lo que ves caía adentro del gran río de las sombras (el viento soplaba su aria sobre los pinos más altos) tomá te traje estas piedras mojadas de agua y sombra ya sé que ahora no brillan tanto tampoco la memoria es tan nítida habrá detalles que se escapan como el río CHOMÜNGEN/ EL OTOÑO kalfu me decía mi abuela y me traía flores de manzanas… Elicura Chihuailaf son las últimas uvas y los primeros membrillos son las manzanas cayendo con las hojas las cortinas de álamos remojadas en el río los fresnos gigantes amarillos como velas encendidas en la noche lorenzo quilaqueo me dice este chomüng de las hojas anuncia el último ciclo del año ya es tiempo de guardar los animales protegerlos del rigor del frío hay que volver a las rukas dice a los lugares reparados para invernada chomüngen es tiempo de calma/ el suelo se abriga con las hojas la semilla sueña el árbol que vendrá tiempo de encender el fuego y vivir las noches largas de convivir adentro de las casas y volver a contar los relatos antiguos a los hijos. En noches como esta la abuela eufemia preguntaba por qué los árboles se desnudan para llegar al invierno de qué hablan las raíces en el sueño de la tierra nunca pude contestarle esas cosas hay un lenguaje del mundo que olvidamos los hombres volvemos a la tierra sin saber muchas cosas de la tierra ignoramos y muchas veces hablamos sin respeto ahora hay tantos reflejos y variaciones de amarillo cómo haré para guardarlos en los ojos? Cómo resistir el invierno sin la memoria del otoño (en la ciudad el olvido es blanco como una helada)
UN INSTANTE FUERA DE JUEGO tengo la imagen de un estadio de provincia la cancha de arena contra el cerro la medialuna del área fuera de escuadra despintada veintidós tipos ahí adentro jugaban un partido importante por el campeonato regional marcelino britapaja hizo un gol olímpico en el preciso instante en que el viento raspaba sobre el campo a ciento veinte kilómetros por hora qué hacíamos mirando fútbol en el medio del tierral? La arena voladora lijaba en las mejillas la barra del club rodaba como un diablo envenenado caíamos tablón a tablón gritando qué golazo gritándoselo en la cara a todo el cerro hasta que una bandera gigante del club se desplegó por toda la tribuna y quedamos ahí adentro como felices en el silencio de no ver. Un instante fuera de juego un vientre blanco/ cálido era el mundo afuera de ese vendaval ÍTACA Ten siempre a Ítaca en tu memoria llegar a ella es tu destino… Constantino Kavafis
cuando vuelves a ítaca no vuelves a ítaca exactamente porque ella no es la misma ni tú eres el de entonces. Cuando en sueños entras en la casa de la infancia y tu madre es esa mujer muy alta de espaldas en la luz, no vuelves a ningún sitio de esta tierra, sólo son reflejos, lumbres de una isla que navega y te busca a la deriva; ítaca entrando en sueños pregunta por tu nombre. Hay noches en que esa isla recala en otros sueños. Entra en bares o en oscuras estaciones donde se emborracha de murmullos, de otras voces, pero jamás deja de soñarte. A veces ítaca encalla en mares aún ignorados por nosotros y entonces tienes sueños equívocos y errantes. A veces ves en sueños el rostro de tu hijo y lo confundes con esa foto de tu abuelo: niño en blanco y negro que sonríe un mediodía de luz allá en las islas abandonadas por el hambre. Es sólo la imagen de tu abuelo o de tu hijo un día desconocido y olvidado para el mundo, menos para ti, que sabes que aunque olvidado en un cajón, hay otro instante de tu existencia más remota y luminosa. Te despiertas sobresaltado algunas veces. Te sientas en la cama y ves o hueles el perfume de esa mujer que duerme a tu lado con una respiración tan suave como el tacto. Sientes que tal vez ella es como esa isla: sus sueños no te pertenecen. Un oscuro bosque de silencio se alza tras los párpados cerrados. Te levantas, vas al día. Hay voces de gentes que se agitan, trabajas la tierra de otros, no tu tierra. Pides que no te pisen caminas por la cuerda, caras de clown en los semáforos. Bailas entras al almacén sin brújula navegas en un cyber. Mandas mensajes a telémaco, le dices que arde troya todavía y que anoche, justamente, te soñaste con una tripulación encantada cayendo en la garganta de caribdis. Al final del día aún buscas algo en estas calles, el atardecer mancha todo el horizonte y en cierta nube crees adivinar alguna de sus formas. Por un instante estás a punto de recordarlo todo para siempre pero las costas de esa isla ya son otras. Sustancia desvanecida en la memoria. Algunas noches sientes, sin embargo, que algo vuelve y navega en tu cabeza la imagen morada del ciruelo florecido tras la escarcha. Siempre regresas al patio de la infancia a calmar los ladridos de ese perro.
SOBRE EL AUTOR

JORGE SPÍNDOLA nació en Comodoro Rivadavia en 1961. Vive en Trelew. Publicó: Matame si no te sirvo: Editorial Último Reino 1994. Premio nacional Poesía XVI Encuentro de Escritores Patagónicos. Fondo Nacional de las Artes. Calles laterales: Ediciones del Sur del Mundo 2002. Premio Fondo Nacional de las Artes. Obra Finalista (Mención de Honor) Premio Internacional de Poesía Festival de Medellín, Colombia, 2007). Jerez Volcado. Editorial El Suri Porfiado, Buenos Aires, 2008. Breve Antología Poética Personal, por el Plan Nacional de Lectura. Ministerio Educación de la Nación. Buenos Aires, 2007. Participa de varias antologías como: Antología de Literatura patagónica. Compiladora Lic. Concha García. Editorial Maremoto, Málaga, España 2006. Abrazo Austral, antología poética del sur de Argentina y Chile. Editorial Desde la gente, Buenos Aires, 2000. Es ayudante de Literatura Latinoamericana en la Universidad Nacional de la Patagonia.. Fundador y Director de la Biblioteca Popular “Rodolfo Walsh”, de Trelew Periodista cultural y docente de Lengua y Literatura. Participó a lo largo de su vida de diversas publicaciones independientes, tanto en Patagonia como en Buenos Aires y otras ciudades del extranjero. En la década del 80 fundó, junto a otros, la hoja de poesía La mineta que marcó el ingreso de una nueva generación y de nuevas tendencia estéticas en la poesía argentina. De regreso al sur, creó, junto a otros militantes socio culturales, el Encuentro de Culturas del Sur del Mundo, que reúne a artistas y trabajadores culturales del sur de Argentina y Chile. Fundó el periódico Cultural Tela de Rayón en 1997, expresión de la pluralidad artística y cultural del sur del mundo, periódico que en su segunda etapa se divulgó como Suplemento Cultural en el Diario Jornada de Trelew. Despedido por la patronal por cuestionar despidos y censura de prensa del poder dasnevista, se encuentra en conflicto con ese grupo económico de la provincia del Chubut que arrebató los derechos intelectuales y materiales sobre ese medio. Actualmente integra el Movimiento de Poesía Bajo los Huesos y el consejo editorial de La Costurerita, ediciones Suri Porfiado.Escribe en El extremo Sur, periódico independiente dirigido por el poeta Cristian Aliaga. Ha realizado las muestras de Arte: “Flores encontradas”/ Instalación de arte, literatura y arqueología urbana junto a Marisa Barrientos: MMAV: Museo de Artes Visuales. Universidad de la Patagonia. Ceptur Comodoro Rivadavia, y otros sitios. “Herramientas”/ Muestra plástica Homenaje a los trabajadores, junto a Marisa Barrientos MMAV. En Teatro estrenó: “Óxido labial”: Obra basada en textos de su libro Calles laterales, junto al Grupo Pócima. Sala Metateatro, Trelew y Teatrazo 2008. Teatro El Muelle, Puerto Madryn. Junto al grupo La Cofradía de los Locos, de Comodoro Rivadavia, estrenó Del nido al vuelo/ Arte por la memoria, inspirada en la obra musical de Horacio Moscovici, con textos propios y de autores argentinos desparecidos por el Terrorismo de Estado en Argentina. Es papá de Luca, Camila y Nayla.
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