La sección Una de Poetas que prepara la poeta y escritora barilochense Graciela Cros recibe hoy a Carlos Blasco, un poeta joven de Plaza Huincul, Neuquén, a quien define como una suerte de "beatnik patagónico". Desparpajo fresco, humor corrosivo, inteligente, y una pizca de escepticismo, son algunas de sus cualidades como escritor.
UNA DE POETAS POETAS DEL PAIS Hoy, CARLOS BLASCO(Plaza Huincul, Neuquén, 1976)
soy el gaucho traidor
dejé la querencia
maté a mi caballo
me vine a la frontera
a conocer la luz eléctrica.
MATRERO
Qué paisano que soy
viendo los autos y la gente
perplejo
extranjero
allá en mis pagos
que quedan en ningún lado
guanacos de hierro
camionetas cruzando la nada
un camino de tierra entre el Quijote
y Mad Max entrando
a una bailanta
porque era Hollywood allá en mis pagos
Indiana Jones buscando fósiles
don Corleone
los casinos Tony Montana
Alien tenía un kiosco a la vuelta
de mi rancho y yo
salí un tiempo
con la mujer maravilla
mi aspecto era el de mis hermanos
paisanos todos
como yo
y los guanacos
pastando gasoil
martillando la noche
que ardía en las enramadas pop
y cerveza
soy el gaucho traidor
dejé la querencia
maté a mi caballo
me vine a la frontera
a conocer la luz eléctrica.
A LA ESPERA DE NOTICIAS
A la espera de noticias
a la espera de cosas
esta mañana llovía
ahora la niebla está rodeando mi casa
y los autos y las personas
aparecen de repente por esa calle
como salidos de un sueño
La espera es sin duda un arte
para pocos
debería templar tu carácter
hacerte un hombre de meditada paciencia
un samurái en seiza frente su espada en reposo
pero he notado que nada de eso me ocurre
estoy estreñido y me peleo con la gente
debajo del arco esperando un penal
que va a emerger de la oscuridad
los nervios de punta
las derrotas de punta
me apoyo en el marco de la ventana
mirando la niebla
esperando noticias
algo va a salir.
SACCO Y VANZETTI
En el campito
de las vías no hay nada
los yuyos lo habitan desde siempre
pequeño desierto a la espera
planeando su fuga
tenacidad de hormiguero
con mi amigo el Guata fumábamos
tabaco de hormiguero
en pipas de caña
éramos pibes
pero no lo sabíamos
tosiendo un humo
casi azul
hacíamos fuego quemábamos
aerosoles
bombas molotov hacíamos
con focos y botellas y nafta
éramos pibes
en el campito de las vías estábamos
entre la civilización y la barbarie
todos raspados todos sucios
éramos anarquistas
pero no la sabíamos
hacíamos armas que podían matar a un gato
explotábamos petardos adentro de botellas
terroristas éramos
héroes
pero no lo sabíamos
y los años se llevaron todo
ahora vive un linyera
en el tinglado del andén
en verano
cuando se queda dormido
el viejo sueña con murciélagos
y la noche
se llena de chasquidos fugaces
que no dejan dormir
ni estar despierto.
de “La luz de los insectos”
ESCRIBIR
Tengo que escribir
algo está haciendo presión
en mi lóbulo frontal aunque
estoy seguro de que allí
no hay nada
una cabeza
que es una ametralladora descargada
un cuerpo que es un tanque
sí ja ja un tanque
tengo que escribir
moviendo palabras como bultos
enormes
otra vez
no
ahora sí a ver…
un laburante de la palabra
sí ja ja
un laburante
despachar gente
manejar guita ajena
abrir
y cerrar válvulas no son
los únicos trabajos que hay
acá hay que poner huevo
acá hay que poner todo
donde se termina las frases con “amar”
las frases con “vos y yo” o la palabra ausencia
ahí
empieza la poesía
su bujía sucia y su chispa azul
de otras palabras
pesadas
oscuras
pala y barreta para extraerlas
hacerlas hablar
hacerlas decir
que tu noche ha llegado
como una jauría de silencios
para alimentarse de tu insomnio
que hay un monstruo bajo tu cama
y sobre ella
que nadie está a salvo de la sed
que el tiempo es la sustancia más extraña
que hablamos porque no se nos permite aullar
que somos un cuento
que somos un chiste
que poesía no eres tú
que poesía
es otra cosa.
VIAJE DE NEGOCIOS
Otra vez arriba
a las 5 de la mañana
para agarrar el colectivo
que me va a sacar de pobre
me dijeron vení
date una vuelta traé el currículum
y la mar en coche
semicama
una hora y media hasta Neuquén
viajo con guita prestada
me alejo de mi aldea
en mi aldea escribo
soy un vago dicen por ahí
las huevadas esas que escribís
estás laburando?
porque están buscando gente para ir a Rincón
a laburar para el viejo Pride
el viejo Total
el viejo Repsol que vive en un castillo
en un yate en un avión con piscina
con minas con champagne
con merca
paga bien dicen
pero yo viajo a Oriente
una vez por semana
Marco Polo tenía
algo para vender allí
yo voy a ver qué pasa
a ver si es cierto
que lo del contrato que lo del libro
que nada
todavía es de noche y acá arriba
cubierta de tercera clase
todos remamos con nuestros ojos hacia afuera
olor a sueño
yacimientos al costado de la ruta
luces en el medio de la nada
La Total la Priede esos viejos
la juntan con pala
te matás tres años y tenés
la casa el auto la mina…
qué estoy haciendo acá
qué hacemos todos
peregrinos en la ruta de la seda
la ruta de la sal del faso
la ruta del petróleo
la ruta 22 cortada alguna vez por mí también
carteles con disparos de mausser
la difunta
el gauchito
la ruta que me va a sacar de pobre
o me va a traer de vuelta
(serpiente mordiéndose la cola)
en este colectivo que también es el Petróleo
a mi patria enloquecida de camiones tanques
de casinos eléctricos
de dinosaurios aun vivos.
de “La luz de los insectos”
YO ESCUCHE LA NOCHE
Yo escuché la noche
el grito robot de sus alarmas
sus perros incesantes
sus autos lejanos
todo convertido en relato
las veredas
el aire cuadriculado
algo pasó
una manzanas más allá algo
acaba de despertar al miedo
pero todo es parte del paisaje
bajo la oscuridad nerviosa
de un álamo
se habla de descartar
de cruzar las vías
y seguir por el campo hasta el zanjón
ahora giran balizas azules
giran y entonces
la zona está segura
un camisón se asoma tras una cortina
pero no hay nada para ver.
LA BALSA
Flotando solo
en medio de un enorme domingo
soy un náufrago
junto a restos que sobrevivieron conmigo
televisor libros faso
en calzoncillo
sentado en medio de la nada
estoy tratando de olvidar
pero el domingo es casi infinito
y mi balsa está hecha de las mismas cosas
que me arrojaron al mar
mi perro afuera es viejo y se está por morir
él también ha naufragado y está sordo y ciego
y solo
no hay peces voladores no hay tiburones
hay un solo color a la distancia
ya fueron muchos años y a veces vi un isla
a lo lejos
pero no era
para mí esa tierra
soy un náufrago
estoy loco y a veces hablo solo
y un nombre vuelve a mi boca
y escribo estas cosas
estoy gritando bajo el agua
en el espacio exterior en el desierto
mis coordenadas
son un número irracional
y mi balsa está hecha
de las mismas cosas …
de las mismas cosas…
OM
Hasta que no lo crea
no lo voy a ver
hay señales
instantes en que las cosas parece
que van a ocurrir
fracciones de segundo de eternidad
en que no hay peso
ni tiempo
cada uno
de los huesos que te sostiene
puede desintegrarse en ese momento
pero yo vi a algunos
llegar luego a un lugar
en el que nada
es demasiado importante
budas de barrio
post- desalojo
post-abandono
budas post-desempleo
fabricando nirvana
con un poco de silencio
un poco de mate
un poco de césped
verde en el fondo
y una piel que acariciar en la tarde
nirvana de aire
de agua de la canilla
y también diarios viejos
que siempre
pueden servir.
de “La luz de los insectos”
VOLVIENDO DE LA GRAN CIUDAD
Volviendo de de la gran ciudad
luego de un verano
de 20 horas
surfeando un plato azul
sobre un billete enroscado
esto es el aire haciéndose fuego entre las manos
esto es el filo de la luz cortando la ventana
esto es lo que elegiste hoy
el ruido de una moto
haciéndote odiar todo en un radio
de 50 metros
y la música de mierda del chofer
ojala esto
dejara de ocurrir
abierta en tu cabeza
la puerta de par en par
para que desfilen los errores
las caídas
los momentos que creías
haberte perdonado
nada está perdonado
todo va a volver siempre
marea roja
agua feroz
tsunami de garganta
para uno
que va a ser la víctima fatal
hasta que pare de volver
hasta que termine de irse
hasta que deje de caer
en su propia trampa.
HORMIGAS
Cómo trabajan las hormigas
las he visto cargar hojas enormes
en fila
contra el viento
rodar y volver a levantarlas y así
hasta que baja el sol
todos los días
Descansan las hormigas?
Las espera alguien en sus agujeros?
Hablan de la reina mientras cenan?
Tienen sexo y se duermen las hormigas?
trabajan
para olvidar un número
sus soledades
múltiplos de cien mil
su soledades sincronizadas
por antenas
por largos pasillos
y el control
convertido en credo
y la felicidad
de hacer todos lo mismo
la felicidad un patio
con algunas plantitas
una cocina donde nunca falte el azúcar
y de la casa al trabajo y del trabajo
a la tumba y así
sin saber bien para qué
sin que importe demasiado
y ser muchos
eso
es lo importante.
de “La luz de los insectos”
9.81 m/seg²
No estaba ocupado
no hacía mucho por nada
(por mí tampoco)
estaba cayendo
y las horas y los días
sacudían mi pelo y mi ropa
en una aceleración continua
hacia el vacío
yo estaba tranquilo dentro de todo
a veces algo triste
lo normal y el suelo
allá abajo
todavía no aparecía
pero estaba allí el suelo
con los brazos abiertos
te estaba esperando
hacía tiempo
acá hay espacio
al lado de los otros
para caer
mala semilla y dar tu flor
roja negra
blanca
contraflor al resto
caía
leía y tomaba mate
y miraba televisión
atravesando densas nubes
cumulus nimbus a gran velocidad
qué gravedad la mía
pensaba a veces
y angelitos
angelitas
me veían pasar mientras
fornicaban celestiales
el plumerío atravesaba tratando
de no pensar mucho en las angelitas increíbles
hermosas bestias aladas
como delicados dragones blancos
posándose en el agua
mientras caía y caía
reclinado en el aire
dormitando
manzana sin Newton
y el suelo allá abajo
y yo esperando
el próximo capítulo.
CARLOS BLASCO nació en Plaza Huincul, Neuquén, en 1976.
Publicó Para la dama de la cartera y el caballero del bolsillo (2004), Microfilm (2007) y La luz de los insectos (2007).
Es docente de literatura. Su obra incluye poesía, narrativa y guión cinematográfico.
Ha sido incluido en antologías como Leer la Argentina, del Ministerio de Educación de la Nación (2004), Territorio Literario (2004, premio de poesía de la Universidad Nacional del Comahue), Insurgentes (2005) y Desorbitados, Poetas novísimos del sur de la Argentina (2009), y en revistas literarias como El Camarote (2006).
Fue becario de la Fundación Antorchas y Espacio Hudson para asistir a seminarios de análisis y crítica literaria dictados por Concha García, Víctor Redondo y Arturo Carrera, y es columnista de la revista “Ñaco Seco” de Plaza Huincul.
Por Graciela Cros
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