Más noticias de Deportes
-
Martes 07 Febrero 20:13
A fondo en el Catedral -
Martes 07 Febrero 08:47
Asociación de Técnicos respalda a Alberto Luce -
Martes 07 Febrero 08:45
“Toritos” que fueron un ejemplo de conducta -
Martes 07 Febrero 08:39
No se baja de la punta por nada del mundo -
Martes 07 Febrero 08:34
Se gritan goles hasta en el fin del mundo -
Lunes 06 Febrero 09:31
Cruz del Sur no pudo despegarse de Madryn -
Lunes 06 Febrero 09:21
Fue un fin de semana ideal para saldar deudas -
Domingo 05 Febrero 20:53
Goleada de alto costo para Estudiantes Unidos -
Sábado 04 Febrero 16:20
Afirman que respaldarán el deporte en Río Negro -
Sábado 04 Febrero 10:44
No está muerto Arco Iris que pelea
Encuesta
| Un bello modo de ser feliz |
| Lunes 12 de Julio de 2010 00:00 - 12567 Lecturas. |
|
IRONMAN FLORIANÓPOLIS 2010 Por Natalia Yero
Era Junio del año 2009, me encontraba en Buenos Aires luego de festejar mi cumpleaños y visitando a mi familia. Siempre aprovecho para ver a mis amistades entre quienes se encuentra mi entrenador de triatlón de siempre, Sergio Rodríguez (TRIMAN). Entre mates y risas me comentaba su experiencia en las distintas veces que había corrido la distancia del Ironman, y cómo le había ido en la edición de Florianópolis 2009. Siempre él muy orgulloso de su gente, a quienes prepara muy bien para poder cumplir este desafío y machacándome como hace años “… siempre esperé que fueses la primer mujer de mi grupo que corriera un Ironman…”, a lo que yo le respondía que me parecía demasiado para mí. Me anotó en un papel un diagrama general de lo que tenía que hacer durante el año y me dijo que le vaya avisando qué iba haciendo en cada disciplina. A su vez me había enterado que muchos de los que entrenaban conmigo iban a hacerla por primera vez, entonces regresé a Bariloche con la idea que me daba vueltas por la cabeza, “…me parece que esta vez sí estoy preparada…”, y el día en el que se cerró la inscripción me inscribí. Como todos saben este tipo de competencias requieren mucho tiempo de entrenamiento y mucha plata también, para poder solventar los gastos no bastaba con mi trabajo y mi novio “Tato” tuvo que tomar un trabajo por más de cinco meses al sur de la Argentina que nos asegurara poder cubrir los costos de la competencia y lo que ella implica. A partir de Junio del 2009 comencé con el entrenamiento con un objetivo fijo, el Ironman de Florianópolis 2010. Continué con mi entrenador de natación que me venía acompañando hace unos años, Andrés Bercic (GANATE.INFO), orientando la preparación hacia esta carrera. Desde allí los entrenamientos se intensificaron hasta llegar a ocupar siete días a la semana con dos y a veces tres disciplinas por día. Por supuesto, para que esto no desgaste al cuerpo la alimentación debe ser variada y reforzada con suplementos y vitaminas para mantener las defensas altas. Lo cual también tiene un costo elevado. Luego de intensas búsquedas por apoyo y contando solamente con mi sponsor tradicional, RODADOS PANDA, quien me provee de todo implemento de ciclismo e indumentaria; surgió la posibilidad de contar con el apoyo de LAN, facilitándome los pasajes aéreos. Esto es de suma importancia para los deportistas, ya que es muy significativo tener un viaje previo que no sea agotador y que nos de tiempo para la aclimatación. Llegó la fecha de la competencia: Llegamos a Florianópolis, era el día miércoles y ya se respiraba el ambiente de triatlón. Gente nadando, andando en bicicleta y corriendo; y yo tratando de mantenerme con la cabeza tranquila. Los siguientes días estuve cenando con gente amiga que ya había corrido, preguntándoles a cerca de sus estrategias, de los puestos de hidratación, etc. Son tantas cosas que me hacían acordar a los exámenes cuando estudiaba para recibirme de Contadora. Me decían que vaya tranquila, que no me apure, la primera vez es “experiencia”. La mayoría de ellos hacía más de once horas en este tipo de carreras y yo pensaba por dentro, ojalá no haga más de doce. Llegó el día de la competencia, nos levantamos a las 4:30 de la mañana, ya habíamos dejado las bicicletas y bolsas para las transiciones el día anterior. A las 6:30 cerraba el parque y nos teníamos que dirigir hacia la playa. Nos tiramos un poco al agua para calentar y nos formamos detrás de la línea de partida.
Largamos! “Acá estamos Nati”, me decía a mí misma parada entre 1800 atletas esperando la largada, somos muchos pero dependemos de nosotros mismos. Ahora hay que justificar todo lo que hicimos, todo lo que los demás ayudaron, la fe en uno mismo y la que los demás tienen en nosotros; que es la mayoría de las veces más grande que la nuestra. Y arrancamos, a los manotazos en natación, nadando arriba de muchas personas, otras que nos hunden tratando de avanzar. Ya estamos en movimiento, son 3800 metros, agarramos ritmo, vemos pasar las bollas y listo terminamos la natación. ¿Lo habré hecho bien? 1 h. 03 min. Perfecto! Para mí que no es mi fuerte. Transición, agarramos las bolsas que habíamos preparado el día anterior para subirnos a la bici, me repetía a mí misma “Nati, no te apures, mejor no olvidarse nada” y así fue, una transición medio larga para mi gusto pero me llevé todo lo que necesitaba. Arriba de la bici, son 180 kms. y no hay que quemarse al principio, empiezo a pasar gente, me pasaban también, era muy difícil no pegarse a las bicis de adelante porque éramos muchos, y esto puede causarte una penalización y hasta incluso una descalificación. En algunos tramos se hacía muy complicado, pero la idea era tener una carrera armónica, haciendo mi propio tiempo, para que me sirva de parámetro para las próximas. Así fue que la bici, que era lo que más miedo me causaba salió mucho mejor de lo que esperaba 5 hs. 41 min. Transición y a correr! Ya me habían dicho que corriendo se pasaba a un montón de gente, que generalmente se esforzaban por demás en el ciclismo, y fue realmente así, avancé 253 puestos durante la maratón (42 kms.). Los primeros 21 kms. los hice muy parejos y me sentía muy liviana, luego paré para buscar un aprovisionamiento y esto generó que me costara tomar ritmo otra vez, pero luego de un par de kilómetros me acomodé nuevamente. Miro el reloj y veo que definitivamente iba a llegar antes de las once horas, que mi novio y unos amigos me repetían constantemente que venía muy bien y entrando en la manga final veo el reloj con una sonrisa gigante estableciendo que mi primer Ironman se definió en 10 hs. 48 min. Quise compartir esto con ustedes, empecé el deporte a los 21 años saliendo a andar en bicicleta con mi papá. Busqué el deporte como alternativa para vincularme con otro tipo de personas que es difícil encontrar en otros ámbitos. Y puedo decir que desde ahí nunca más abandoné la actividad física, por muchos motivos, por toda la gente hermosa que llevo conociendo, porque los doctores me felicitan cada vez que me hago un estudio, porque cada vez que estoy enroscada con algo que me pasa cuando vuelvo de entrenar parece ser menos importante y porque me hace muy FELIZ. No les digo que es necesario competir, pero si pudiera dar una recomendación sería: que se muevan, hagan actividad física, elijan lo que más les guste, algo que los motive (Tenis, caminata, natación, fútbol, etc.). Si no es el gimnasio puede ser otra cosa, no se queden quietos, les puedo asegurar que se van a sentir mejor en todo sentido. ¿Si estoy loca por haber corrido una carrera así? Puede ser, pero estoy segura de que lo voy a volver a hacer. Y felicito a todos los locos como yo que ese día estaban paraditos conmigo en esa playa, a los ídolos de elite que son impresionantes, como a todo el resto que venimos atrás y a los que están afuera haciendo fuerza para que lleguemos. Gracias nuevamente a LAN, RODADOS PANDA, GANATE.INFO y TRIMAN por haberme brindado su confianza. Y por último comparto con ustedes mi concepto gráfico de la palabra FELICIDAD! Natalia YeroVER NATALIA FRENTE A UN SUEÑO |









